¿QUÉ HACEMOS?
En un país donde la educación reproduce desigualdades, en Oscio creamos clubes de lectura crítica para que las comunidades históricamente excluidas recuperen su voz, reconozcan sus derechos y construyan poder desde la palabra.
No leemos por lujo. Leemos para confrontar la desigualdad, para transformar el silencio en conversación y para devolverle a la educación su sentido más digno: ser un acto colectivo de conciencia, diálogo y emancipación.
¿COMO LO HACEMOS?
Diseñamos e implementamos procesos de educación no formal basados en la pedagogía crítica, la acción colectiva y el cuidado mutuo. En cada territorio formamos a mediadores culturales y redes de voluntarios que acompañan nuestras Juntas de lectura: espacios que no se parecen a una clase ni a una charla, sino a un círculo vivo de conversación, escucha e imaginación colectiva. Cada Junta es un lugar donde se cultiva el pensamiento crítico, el liderazgo comunitario y el derecho a disentir. Todo parte desde el territorio, con metodologías participativas y relaciones horizontales. Porque creemos, como principio, que nadie educa a nadie: nos transformamos juntos.